llorando en la limo
Hace años tuve la típica amiga insoportable.
Era un intensa; una emo con cascara de indie. Típica persona con complejo de poco interesante. Recuerdo como contaba cuando teníamos 17 años que ese finde había dormido en la bañera con su novio... en la bañera - en un piso de 4 habitaciones y 2 baños. Esa chica quería vivir en la peli esa de 500 días y 500 noches (o como se llame). Y nosotras nos mofábamos.
Pues resulta que es escritora de contenido digital. No se cuanto ganará, pero cuando pienso en lo que ella hace de Lunes a Viernes, de 8 a 5, vs lo que hago yo... me cruje algo por dentro.
Yo, a diferencia de Belen, trabajo en un departamento de ventas. Algo muy común. "Comercial" me llamarían en España. La diferencia a lo que se entiende por comercial, es que trabajo para una sofisticada empresa de biotecnología nacida en, ni mas ni menos, que Silicon Valley.
Pensé que lo había petado cuando conseguí este trabajo hace dos años. De la misma manera que el personaje de Leonardo Di Caprio pensó que lo había petado cuando ganó el billete del Titanic jugando a las cartas.
Ahora leo, desde mi nuevo Mac 14 / ultima generación, el LinkedIn de mi antigua compañera ; seguro que con la misma sensación que la de Leo cuando empezó a ver el agua entrar en la habitación.
Ole tú, Belen. Y gracias por una de las mayores lecciones de humildad que he recibido en la ultima década.
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